Columna La Calle relativa a Raúl Velasco, quien fue al menos un cuarto de siglo, la figura estelar de la televisión mexicana, condujo los programas de entretenimiento más vistos y aclamados por las multitudes formadas a imagen y semejanza de Televisa, Había sido un reportero de espectáculos, y su conversión en ídolo lo ensoberbeció, especialmente cuando se sintió llamado a cumplir un papel de santón místico, quiso entonces que se filmara una película sobre su vida y su obra, como Raúl Velasco en el papel de Raúl Velasco, fiel a la imagen que se había forjado de sí mismo, quiso que la cinta fuera escrita por autores de calidad reconocida, y buscó para ese propósito a Vicente Leñero e Ignacio Solares, con quienes había tenido relación mucho tiempo atrás, antes de su metamorfosis.
Vicente Leñero
32 Descripción archivística resultados de su búsqueda: Vicente Leñero
Columna La Calle que aborda el libro de Vicente Leñero titulado ´Belén´,, el texto viene a ser una recreación del relato evangélico sobre el nacimiento de Jesús, texto dice: La pareja había pedido prestada en Nazaret una mula parda para que María hiciera el viaje montada en ella, de lado, mientras José la acompañaba guiando al animal, arribaron a Belén más tarde de lo que previó José, buscarían una posada donde dormir y muy temprano en la mañana se presentarían en la oficina del censo, de inmediato, quizá, emprendería el regreso a Nazaret, Su última esperanza era una posada en la periferia donde seguramente podían pasar la noche aunque fuera en el patio.
Columna La Calle que reseña la relación Vicente Leñero y Fernando Benítez, después de que paso el golpe al periódico Excélsior, Leñero En su columna mensual en Revista de la Universidad de México, titulada ´Una dedicatoria de Fernando Benítez´, Leñero cuenta por qué no quería a ese personaje, según quiso saber Julio Scherer, Elena Poniatowska me buscó para hacer una entrevista: una exhaustiva entrevista de las suyas, que aparecía en el suplemento La cultura en México y que significaban, en la mentalidad de los jóvenes de entonces, poco menos que la consagración, la entrevista de Elena fue generosa y larguísima, Sin embargo, la entrevista no aparecía en La cultura en México, Elena dijo que la publicaría en El día, a partir de entonces reaccioné hacia Benítez con un resentimiento de adolescente.
Columna La Calle que continua la revisión de la obra de Vicente Leñero a propósito de su ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua, finaliza el acercamiento al escritor con un acercamiento un pasaje de su columna ´Lo que sea de cada quien´, que aparece en la Revista de la Universidad de México, en donde refiere a su propósito de escribir una biografía de don Sergio Méndez Arceo, el colosal obispo de Cuernavaca que desde fines de los cincuenta hasta su muerte en 1992 no cesó de reformar, refiere a su propósito de escribir una biografía de don Sergio Méndez Arceo, el colosal obispo de Cuernavaca que desde fines de los cincuenta hasta su muerte en 1992 no cesó de reformar.
Columna La Calle que aborda la reseña que ha hecho Vicente Leñero de Emilio Carballido en su sección ´Lo que sea de cada quien´ de la Revista de la universidad, habla de la época en que Leñero y Carballido fueron vecinos en la colonia San Pedro de los Pinos y su encuentro, encuentro que podía catalogarse como un diálogo como de Ionesco.
- Columna La Calle sobre la celebración de la santa Cruz, muchos albañiles llegan a sus lugares de trabajo como si fuera una fecha laborable para alargar el disfrute, en las grandes obras se contrata una marimba para amenizar el encuentro, y a partir de allí se organiza el baile, en la literatura, ese momento puede poner en riesgo la armonía de la fiesta.
- En la novela de Vicente Leñero titulada precisamente Los albañiles, el platillo principal suele ser barbacoa, la mesa, lo acompañan abundantes dotaciones de cerveza, que antaño se compraba por ´cartones”, no es extraño, pero no frecuente que algún arquitecto o propietario espléndido, sobre todo si su trabajo está sujeto a un calendario de cumplimiento fijo, estimule la productividad de su personal ofreciendo cubas o tequila.
- Columna La Calle, continuando con el repaso de la entrada de Vicente Leñero como miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, siendo el miembro número veintitrés, que viene a ser el mismo número de directores que ha tenido esa corporación, de los cuales se harán un repaso general, el primero, nombrado José María de Bassoco en 1875, heredó muy joven una fortuna, varias haciendas donde se convirtió en experto agricultor, que escribía sobre el tema, en sus ocios fue lingüista;
- Joaquín García Icazbalceta, primer bibliógrafo y bibliófilo de México.
- Además de su propia obra, que incluye investigaciones que dieron lugar a su Vocabulario de mexicanismos, entre otros directores.
Columna La Calle que aborda el discurso de entronización de Vicente Leñero como miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, pronuncio un discurso de ingreso que llamo ´en defensa de la dramaturgia´, y lo dividió en tres porciones, a las que llamó, como en la práctica escénica, primera, segunda y tercera llamadas, he aquí parte de la primera: “la dramática es llamada también poesía dramática, quizá porque en el pasado era la poesía -en verso o en prosa, sobre todo en aliento- la expresión dominante de quienes escribían para el teatro, también se producen confusiones con la palabra teatro por los múltiples significados que enumera la Academia: edificio o sitio destinado a la representación de obras dramáticas, práctica en el arte de representar obras dramáticas, literatura dramática”.
- Columna La Calle que aborda la parte inicial de la columna escrita por Leñero con el título Un brindis para Álvaro Uribe, aparecida en la Revista de la Universidad de México: ´Al salir de una asamblea de la academia de cine, Jorge Fans me entregó un libro publicado por Tusquets: Expediente del atentado, de Álvaro Uribe.
- Fans estaba entusiasmado con la novela.
- Quería hacer una película, mucho había oído hablar de Álvaro Uribe, aunque por dejadez o distraimiento no había leído aún sus novelas, había descubierto de golpe a un extraordinario constructor de estructuras narrativas, a un hábil tejedor de historias, a un exquisito cultivador del estilo como lo son admirables prosistas”.
- Columna La Calle relativa a los tics que mostraba Luis G.
- Basurto, esos movimientos involuntarios de músculos, generalmente pero no sólo del rostro, que llegan a formar parte de la manera de ser de una persona, a Porfirio Muñoz Ledo, a quien afectan muchos de esos movimientos, se le llegó a aplicar el mote certerísimo por multívoco, de ´politics´, un día Basurto acudió a una recepción en la embajada francesa, cuenta Vicente Leñero en su habitual sección de la Revista de la Universidad, muy animado se veía Basurto cuando le sobrevino el inoportuno tic de la mano saltarina, trató de controlarlo, Leñero mismo preguntó a Solana ´por el nuevo tic que le había aparecido o se le había acentuado, resulta impresionante porque a mayor vehemencia en sus intervenciones, más visible se hacía ese ademán involuntario, ninguno de los miembros del consejo se atrevía a hacer la menor alusión al tic para no avergonzar a Basurto.